dissabte, 3 de gener de 2009

CAPÍTULO LII
DE LA PENDENCIA QUE DON QUIJOTE TUVO CON EL CABRERO, CON LA RARA AVENTURA DE LOS DICIPLINANTES, A QUIEN DIO DELICE FIN A COSTA DE SU SUDOR

Nuestro caballero le dijo al cabrero que si no fuera por que no podían emprender otra aventura nueva, irían a buscar a Leandra y a traerla con él, intentando no saltarse ninguna norma de caballería. El cabrero preguntó que quién era aquel hombre y cuando se enteró de quién era Don Quijote pensó y opinó que era un loco y que no era normal su forma de hablar. Cuando Don Quijote escuchó esto empezó a insultarle y a decirle que era él el loco y de esta manera empezaron una fuerte discusión y se pelearon, pelea de la cual Don Quijote salió perdiendo. Al rato éste vio un grupo de personas en procesión que llevaban una imagen tapada con un paño, iban a una ermita para pedir por la sequía. Don Quijote al ver esto se encaró con ellos. Partió con su espada uno de los palos que llevaba un hombre pero este hombre le golpeó y con lo flacucho que estaba lo tiró al suelo. Sancho pensó que estaba muerto y empezó a lamentarse por su muerte. Pero Quijote volvió en sí y le dijo a su escudero que debían volver a casa y esperar un tiempo para salir otra vez. Después, continuaron el viaje, Don Quijote, Sancho, el cura y el Barbero. Al volver a casa le esperaban el Ama y la Sobrina que se encargaron de que Don Quijote descansara en tranquilidad. Sancho estaba muy contento, por todas las aventuras que tuvieron y tenía intención de volver con su Amo.

3 comentaris:

soldevilla ha dit...

No nos preocupemos. esto no se acaba; la aventura continúa.

Sara ha dit...

http://www.quijotee-sar.blogspot.com
Nuevo blog!

Sara.

irina ha dit...

sus entradas som muy densas, pero muy interesantes!!!!
Enhorabuena señorita Garcia, me voy a hacer fan suya!!!!!!

un beso